Una caja rápida para filas largas. El celular del cajero lee sin parar, la caja cobra, y la factura electrónica sale aunque se caiga el internet.
Escaneás el QR de la caja y cada código llega solo a la compu, con pitido y vibración. Sin comprar lectores.
Lee la etiqueta de la balanza con el peso y aplica el 2x1 como pide Hacienda.
La venta queda guardada y se manda sola cuando vuelve la conexión. Nunca se duplica.
Cada empleado cuenta su pasillo y todo se suma en un solo conteo, con el faltante en colones.
El cliente pide por tu catálogo y pasa a retirar. Vos ves cuánto lleva cada caja desde tu celular.
Probalo 10 días sin pagar. Usá el celular que ya tenés como lector desde el primer día.
Sin tarjeta.